Mientras que los paneles acústicos absorben el sonido para eliminar los ecos, los difusores (como el difusor de residuos cuadrático) hacen algo mágico: dispersan ondas sonoras en múltiples direcciones.
Al romper las ondas estacionarias sin eliminar toda la energía de la habitación, los difusores QRD mantienen una sensación de "aire" y "espaciosidad" en su entorno de audio. ¿El resultado? Un sonido de estudio profesional claro, equilibrado y vibrante, nunca "muerto" ni amortiguado.
La absorción elimina el sonido. La difusión lo preserva. Necesitas ambos para disfrutar de la mejor experiencia acústica.